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He Criado Un Buen Hijo - Capitulo 2



 Abella, avergonzada, no sabía qué hacer y se apresuró a tomar al lobo. Abrió a la fuerza su boca apretada y tomó la leche con una cuchara. Era leche, que contenía hierbas medicinales.
 
—Bebé, bebe esto. ¿Sí?
 
—Oh, Dios…
 
Tan pronto como se escuchó la voz de Abella, el lobo comenzó a temblar y levantó los párpados. Sabiendo que ella era su salvadora, respondió a la cálida voz que llamaba a su bebé.
 
El lobo, que se despertó llorando de dolor, bebió la leche en cuanto Abella se la acercó. El sonido que hacía al beber con fuerza reverberó por toda la casa silenciosa.
 
El lobo, había estado bebiendo leche durante un tiempo, y Abella le dió varias palmaditas en la espalda por lo que el bebé eructó levemente.
 
Abella, al ver que el pequeño lobo estaba mucho mejor, sonrió un poco y acarició su pequeño estómago.
 
—Ya comes bastante bien. Pronto comerás por ti mismo, ¿cierto? 
 
Abella dejó escapar un suspiro de alivio.
 
El lobo no podía levantarse y caminar solo todavía, pero su condición era bastante diferente de cuando deambulaba por la muerte. Parecía que había superado algún obstáculo peligroso.
 
—Eres un lindo bebé…
 
Abella se rió entre dientes y acarició la cabeza del lobo. Entonces el lobo miró a Abella con sus brillantes ojos rojos.
 
—Cuando te recuperes un poco más, podrás levantarte y caminar por tu cuenta.
 
El lobo emitió un sonido que fue agradable de escuchar, como si estuviera contento de que Abella lo acariciara.
 
—Espero que te mejores pronto…
 
Al escuchar esas palabras, los ojos del lobo se iluminaron extrañamente. Sucedió por un momento tan corto que ni siquiera Abella se dió cuenta.
 
—Mamá te cuidará bien. Entonces tienes que mejorar. ¿Comprendes?
 
El lobo asintió, como si estuviera respondiendo a sus palabras.
 
Abella simplemente se rió porque el lobo era demasiado lindo.
 
* * *
 
Hasta hace unos días, el lobo, que solo permanecía acostado, había progresado lo suficientemente bien como para poder mantenerse de pie.
 
Por lo que Abella no pudo ocultar su alegría cuando vio al lobo gatear solo.
 
—Oh, Dios mío, bebé. Tu condición ha mejorado mucho. Parece que el efecto de las costosas hierbas fue bastante bueno.
 
—Muy bien, estoy muy feliz.
 
Como respuesta a las palabras de Abella, el lobo gruñó y asintió.
 
—Ahora puedo estar más tranquila.
 
Abella acarició la cabeza del lobo y él correspondió tratando de frotar su cabeza en la mano de Abella demostrando que él también estaba feliz.
 
—Eres muy bonito bebé.
 
Su pelaje esponjoso le hizo cosquillas en las palmas de sus manos a Abella.
 
Obviamente, la condición del lobo ha mejorado drásticamente en los últimos días. Incluso la cantidad de leche que tomaba ahora era mayor. El lobo, que solía comer solo unas cucharadas, ahora vaciaba un plato.
 
Si no hubiera rastros de cicatrices profundas en su pecho, cualquiera pensaría que ese lobo siempre estuvo sano.
 
Gracias a esto, Abella pudo concentrarse en su trabajo con facilidad.
 
Aún así, debido a que se usaron hierbas caras por el intenso sangrado y era época de lluvias, Abella tendría que recortar sus gastos más de lo habitual.
 
—Bebé, tengo que salir de casa. Volveré pronto.
 
Abella sonrió mientras hablaba con el pequeño lobo agachado sobre su cama. Tenía que salir a comprar comida y regresar a la tienda.
 
Abella estaba preocupada por dejarlo, pero solo acarició su pelo y sonrió. Después corrió hacia la tienda.
 
Había mucho trabajo por hacer.
 
* * *
 
Aunque las hierbas medicinales no es algo que se venda mucho en un pueblo pequeño, Abella, una ciudadana que vive día a día trabajando, trata de hacerlo lo mejor que puede.
 
Ella originalmente era apasionada, pero en estos últimos días estaba aún más entusiasmada, gracias a la boca extra que tenía que alimentar. 
 
Antes de abrir la tienda, fue al mercado matutino del pueblo vecino desde temprano para vender hierbas medicinales.
 
Fue tan afortunada que pensó que el cielo la había recompensado por todos sus esfuerzos, y la cantidad de dinero que había recaudado era acorde a su trabajo duro.
 
Al mirar las bonitas monedas de oro, Abella sonrió alegremente. De camino a casa, las comisuras de sus labios comenzaron a elevarse tanto que parecía que llegarían hasta el cielo, pensando en que quería comprarle pollo al lobo.
 
—¡Gracias a Dios… !
 
Esto debería ser suficiente hasta la próxima semana.
 
Los pasos que daba hacia el mercado para comprar eran ligeros. Abella, emocionada, tarareaba una canción.
 
—Compraré pollo para él… Y creo que estofado de cerdo para la cena estará bien.
 
Abella llenó completamente la canasta con todo lo que había comprado. Dentro había montones de carne, tanto que seguramente estaría demasiado pesada para cualquiera. Aun así, se fue a casa sin sentir nunca la pesadez.
 
Emocionada por alimentar al lobo con pollo, Abella abrió de prisa la puerta de su pequeña cabaña y entró.
 
—¡Bebé! ¡Mamá está aquí! 
 
Tan pronto como entró, buscó al lobo con desesperación.
 
Normalmente, al mismo tiempo que se escuchaba la voz de Abella, el lobo aparecía para saludarla agitando su cola ya que podía escuchar sus pasos desde lejos.
 
Pero hoy sucedió algo extraño.
 
Abella no podía escuchar el sonido de las garras corriendo por la habitación, ni la más mínima presencia del lobo.
 
—¿Bebé?
 
Sintiendo algo extraño, Abella se apresuró a ir al dormitorio.
 
Pero…
 
—¿Mamá?
 
Lo que vió no fue el cachorro de lobo con pelaje esponjoso como de costumbre…
 
—¡Mamá!
 
Era un niño humano.
 
* * *
 
Abella reflexionó durante mucho tiempo con un rostro perplejo. Nada parecía tener sentido…
 
¿Cómo podría un pequeño lobo convertirse en un niño, cuando aún en la mañana no era humano? 
 
—Cálmate… Respira profundamente, respira profundamente.
 
Abella inhaló y exhaló lentamente, pensando….
 
“Esto es un sueño. A no ser que… Si, seguramente el lobo se fue. ¡No hay forma de que sean el mismo!”
 
“¡¿Quién diablos es este niño?!”
 
Sin embargo, el niño tenia el cabello color negro y los ojos rojos como los del pequeño lobo. Además de la herida profunda que recorre su pecho.
 
Abella trataba de convencerse que era una tontería, pero extrañamente… Curiosamente, el niño se parecía al lobo.
 
Abella se puso rígida, no decía ni hacía nada y el niño simplemente ladeó la cabeza. Es como si no entendiera la situación.
 
—¿Es posible?
 
El niño dió uno, dos pasos hacia ella, aplaudió frente a su rostro tratando de hacerla reaccionar y luego abrazó a Abella.
 
—¡Mamá!
 
Abella, se sorprendió tanto que perdió la fuerza en sus piernas y colapsó. Y después de un rato el niño se aferró aún más a ella.
 
—¡Mamá! ¡mamá!
 
El niño miró a Abella y dijo claramente la palabra ‘mamá’.
 
Pero Abella estaba avergonzada.
 
Abella no tenía experiencia cuidando niños, ¡mucho menos del sexo opuesto! No podía pronunciar ni una sola palabra.
 
* * *
 
Abella, que apenas logró calmar su corazón sobresaltado, se sentó frente al niño. Entonces el niño comenzó a actuar emocionado y sonrió tímidamente.
 
—¡Mamá! ¡Mamá!
 
Quizás ‘mamá’ es todo lo que podía decir, ya que no salieron otras palabras de la boca del niño.
 
—Ahhh… 
 
—Qué demonios es esto…
 
A juzgar por la cicatriz en su pecho, parece que el niño era un lobo hasta esa mañana. Pero, ¿eso tiene sentido…?
 
—¡Un lobo que se convierte en humano!
 
—Además, ¿por qué me dice mamá?
 
Abella estaba a punto de llorar.
 
Por lo general, se utilizan títulos como ‘madre’, pero la forma en como la llamaba era diferente.
 
—Ah, bebé… No soy tu madre ¿Dónde está tu verdadera madre? ¿De verdad eres ese lobo…?
 
Abella no esperaba una respuesta después de preguntar, simplemente suspiró. Y la única respuesta que llegó fue la misma palabra.
 
—¡Mamá! ¡Mamá! ¡Mamá!
 
Fue muy lindo verlo agitando su manita y llamando a su mamá. Pero aparte de eso, la situación era tan impactante, que Abella no pudo responder a la brillante llamada del niño.
 
Sabía que no tenía las condiciones para criar a un lobo que se había convertido en humano.
 
—Creo que debería reportar esto…
 
Pero el niño ni siquiera es una persona real. Ahora tiene forma humana, pero aún así… Solía ​​ser un lobo… 
 
—Sin embargo, ¿Qué pasaría si lo reporto y resulta que el niño es un hombre lobo?
 
—Entonces podría ser vendido al distrito de entretenimiento de nobles de baja calidad y sufrir cosas terribles…
 
El solo imaginarlo hizo que Abella se estremeciera. No tenía la intención de poner al niño en tal peligro sólo porque es difícil asumir la responsabilidad por él.
 
Abella, que no sabía que hacer, de repente recordó la montaña, donde conoció al lobo por primera vez.
 
—¡Sí!
 
Es un lobo que originalmente vivía en las montañas. Abella pensó que estaría bien si lo enviaba de regreso.
 
* * *

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